Biblioteca del Bicentenario
Las bibliotecas municipales presentan una serie de limitaciones a la hora de de enfrentar los retos que plantea su integración en la ciudad contemporánea, tanto desde el punto de vista de los nuevos hábitos y competencias de los lectores, como desde la perentoriedad del reconocimiento y utilización de las nuevas tecnologías de la informació y las comunicaciones, que aparecen como una oportunidad de nivelación del conocimiento social.
De acuerdo a la definición elaborada por IFLA/UNESCO en el año 2001, "una biblioteca pública es una organización establecida, respaldada y financiada por la comunidad, ya sea por conducto de una autoridad local, regional o nacional, o mediante cualquier otra forma de organización colectiva. Brinda acceso al conocimiento, la información y las obras de imaginación gracias a toda una serie de recursos y servicios y está a disposición de todos los miembros de la comunidad por igual, sean cuales fueren su raza, nacionalidad, edad, sexo, religión, idioma, discapacidad, condición económica, laboral y nivel de instrucción".
La biblioteca pública del siglo XXI debe esforzarse por derribar los estrchos muros de su mandato fundante -recopilar, conservar, poner en valor y difundir- para salir en busca de sus lectores, que son todoslos ciudadanos de la comunidad que la sostiene, por todos los medios y con todas las estrategias que los gestores culturales han aprendido a usar. La puesta al día y la renovación permanente de la tecnología son condiciones inclaudiclables en este sentido, como lo es también la capacitación sostenida del personal. Por otra parte, la complejidad de la ciudad contemporánea -una ciudad marcada por la caída de los esquemas tradicionales de empleo, por los cambios radicales en los hábitos de consumo, la ocupación del ocio y el tiempo libre y los desplazamientos territoriales y sociales a que están sometidos los nuevos ciudadanos-, demanda no ya una o muchas bibliotecas públicas, sino una red de bibliotecas descentralizadas en el territorio, que funcionen como un sistema articulado, flexible y eficiente.
Este proyecto propone dotar a la Rosario del Bicentenario de una nueva biblioteca, cabecera del sistema de bibliotecas públicas de la ciudad, con edificio y equipamiento tecnológico acorde, redefiniendo los objetivos de las instituciones en el marco de la complejidad de las demandas en la ciudad contemporánea.
Esta nueva biblioteca será implantada en la proximidad del Centro Municipal Distrito Sur "Rosa Ziperovich", contribuyendo al equilibrio entre los distritos de la ciudad, por el recurso al estableciminto de un polo cultural y educativo de carácter fuertemente innovador, destacado tanto por su diseño arquitectónico como por su proyecto integral de gestión.
Desde el aspecto edilicio, el proyecto arquitectónico debe hacerse cargo de las transformaciones necesarias, con un diseño que conciba al espacio como lugar de encuentro y de desarrollo de actividades culturales, lúdicas y artisticas. Los libros deberán ser dispuestos bajo la modalidad de estantería abierta que implica el libre acceso del usuario a los materiales, lo que le permite comparar los contenidos de los libros y seleccionar los que más se vinculen a sus necesidades. Transparencia, accesibilidad y flexibilidad pueden proponerse como conceptos claves del cambio.
La nueva Bilioteca será también una intitución abierta no sólo a las demás instituciones públicas y privadas de la ciudad, del país y del mundo, con las que mentendrá diálogo permanente para establecer redes duraderas de circulación de información y de recursos, sino a los programas públicos transversales de educación y democratización del conocimiento. Tendrá un papel protagónico dentro de la red de bibliotecas del municipio, que estará integrado por las ya existentes y diversos puntos de lectura a establecerse en los centros de distrito.
Atenta a la preservación y difusión del patrimonio y la cultura local en todas sus modalidades; defensora de la libertad de información -ofreciendo en sus fondos de material todas las modalidades del pensamiento y la experiencia humana-, una comunidad como Rosario, que se quiere promotora de la equidad de oportunidades, no puede prescindir de una institución motor del desarrollo individual y social como lo será la Biblioteca del Bicentenario.
Objetivos:
- Promover la lectura como práctica generadora de libertad y conocimiento en el marco de la sociedad democrática.
- Contribuir a la equidad de oportunidades en lo relativo al ingreso y permanencia de los niños y jóvenes en el sistema educativo formal, garantizando el acceso libre y gratuito a los libros y los recursos tecnológicos.
- Ofrecer una alternativa lúdica, segura y productiva para el tiempo libre de los ciudadanos.
- Favorecer la participación de los ciudadanos en actividades promotoras de la reflexión y el debate, comno así también de todas las disciplinas artísticas.
- Garantizar la inclusión de las personas con capacidades diferentes en todas las actividades de la Biblioteca.
- Articular sus actividades con las demandas de las instituciones de educación pública en lo referido a bibliografía y tecnologías de la información.
Extraído textualmente del
Libro: Plan Rosario Metropolitana Estrategias 2018 - PER +10 Metropolitana - Segundo Plan Estratégico Rosario Metropolitana 2008/2018
06 de mayo de 2009
Moderna Biblioteca
Hoy la Municipalidad anunciará mas detalles. La biblioteca del Bicentenario figura en el plan urbano que reemplazará al nuevo régimen aprobado en la década del 60
Los festejos del bicentenario de la Revolución de Mayo en Rosario vendrán de la mano de dos obras importantes: una moderna biblioteca adaptada a las nuevas tecnologías y el Puerto de la Música en Pellegrini y el río. Los detalles de la primera serán brindados hoy por funcionarios municipales.
Así, las obras aspiran a dejar su huella en la ciudad.
"La idea es pensar en una biblioteca moderna del siglo XXI, adaptada a las nuevas tecnologías y con una impronta moderna. A fin de mes vamos a estar concluyendo el proyecto para formular el llamado a concurso", confirmó el intendente Miguel Lifschitz.
En tal sentido, apuntó que "hay que pensar en trabajar un proyecto que se articule con la actual Biblioteca Argentina, pero con una impronta moderna. Esto implica que además de propiciar un ámbito para la lectura, haya otros ambientes multimedia con ofertas culturales", se explayó Lifschitz.
Faro cultural. Por su parte, el secretario de Cultura municipal, Fernando Farina, aseguró que la biblioteca del Bicentenario será "un faro cultural para los próximos 100 años, integrando contenidos y lenguajes y articulando conceptos y propuestas que en la actualidad están dispersas".
El funcionario destacó que el nuevo edificio trabajará contenidos y formas de lectura no formal, como el sistema audiovisual, pero siempre en red con las bibliotecas Juan Alvarez y Juan Estrada.
La secretaria de Planeamiento, Mirta Levin, indicó que se está en plena etapa de elaboración del anteproyecto con la idea de convocar a un concurso profesional. La idea de una biblioteca del Bicentenario figura en el plan urbano que reemplazará al nuevo régimen aprobado en la década del 60.
"Nuestra pretensión es que en dos meses contemos con la elaboración de un programa y el predio donde será emplazada la biblioteca". En función de todos estos pasos, el Ejecutivo tendrá luego definido el monto de obra.
Como Barcelona. Farina dio algunas pistas del lugar de emplazamiento de la biblioteca. "No será ni en el centro ni en el norte ni en la costa. Rosario tiene un mapa extenso", apuntó el funcionario.
El formato de biblioteca apuntará a que circule la palabra, a otras formas de libro como el electrónico (e-book), espacios lúdicos y sectores para la poesía y la literatura. "Nos hemos asesorado con bibliotecas como la de la UCA en Capital Federal, el Museo de la Lengua Portuguesa de San Pablo (Brasil) y las experiencias en Colombia y Barcelona (España)", indicó Farina.
Esta mañana, los funcionarios de Cultura, Planeamiento y Gobierno brindarán los detalles de la obra. "El lugar ya está definido en un 90 por ciento", adelantó Farina. Un sitio que hasta ayer, Lifschitz tenía in péctore.
Extracto del
artículo de la redacción
ON24 basado en la fuente del diario
La Capital.