Pasamos por el palmeral de Seguedine , donde luego de pasar los controles…( solo entregar los pasaportes por un minuto) nos separamos de los holandeses ya que ellos llegarían hasta el misterioso Djado. Una pena no haber ido.
Así es Seguedine
Y DE AHÍ, RUMBO A DIRKOU. ..
Vamos a la policía para que nos sellen también la entrada en Níger , primero fueron los militares en madama y ahora la policía en Dirkou,
Dirkou es un pueblito en medio del desierto, junto a un palmeral.
Realmente no tuvimos oportunidad de conocerlo bien, gracias a su meire (alcalde) , yo lo llamaba bandido!!!
En cada pueblito te cobran un impuesto turístico , el cual supuestamente no es mas de un par de euros , pero este cabrón nos pide unos 80 euros o algo parecido , no me voy a extender en esta ocasión pero de no estar barbara , los ingleses hubieran pagado con tal de evitarse una discusión… tenían la idea de que nadie por un puñado de euros les iba a fastidiar su viaje siendo la única vez en su vida que estarían en esos lugares, para ellos tirar 20 o 30 euros así porque si no era nada…. También hay que señalar que eran de un alto nivel económico…